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Inés, la abuelita más longeva del Zoológico de San Juan de Aragón

Publicado el 27 Octubre 2019
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En el marco de la celebración a los ejemplares más viejitos que habitan en los Zoológicos de la Ciudad de México, la Secretaría del Medio Ambiente (Sedema) capitalina invita a visitar y conocer a Inés, la hipopótama que tiene casi medio siglo habitando en San Juan de Aragón.

Inés, la hipopótamo más longeva de Aragón, formó una gran familia desde su llegada a este centro de conservación. A sus más de 45 años de edad es considerada una “viejita” sana, pues el único padecimiento que le han dejado los años está en sus articulaciones debido a su peso, que es de mil 800 kilos.

Josué Chaparro Cedeño cuida a Inés desde hace 25 años, y desde hace 38 años trabaja como cuidador en este zoológico. "Inés ha sido madre de cuatro crías, le gusta la tranquilidad pero siempre está alerta", comenta.

En vida libre, el promedio de vida de los hipopótamos es de 25 a 30 años; en cautiverio viven más por el cuidado y atenciones que se les da.

Los grandes ojos de Inés han sido testigos de muchos cambios a su alrededor. A ella le gusta sacar la cabeza del agua y ver lo que pasa y después sumergirla, como si lo que ocurriera debajo fuera más interesante para ella.

Debido a su edad avanzada es supervisada y atendida por médicos veterinarios todos los días. "Se le realizan continuos chequeos médicos para cerciorarse de que la salud de la abuelita Inés esté bien. Gracias a la coordinación de los zootécnicos con los médicos veterinarios, se desarrolla un trabajo diario que mejora su calidad de vida", asegura el cuidador.

Josué llega todos los días a las 7 de la mañana. Saluda a Inés y se asegura que se encuentre en las mejores condiciones, si descubre algún malestar, lo reporta a los veterinarios para que sea atendida inmediatamente.

“Se le hace su aseo, se le cambia su agua. La tratamos de sacar cuando se vacía su charca. Tratamos de ver que el agua esté limpia, que esté en buenas condiciones, le tratamos de cepillar su lomito. Tratar de darle un cuidado, lo mejor que se pueda”, menciona .

Platica que uno de los comportamientos naturales de Inés es defecar en el agua constantemente. “Son animales que defecan adentro del agua, esto contribuye a que el agua se haga turbia y se le da un tratamiento al agua para que esté bien”, señala.

Para Chaparro Cedeño trabajar en un zoológico es lo imejor: “Para mí como persona y con tantos años que tengo aquí, trabajar en un zoológico es lo mejor que me pudo haber pasado. Se enseña uno a conocer la fauna silvestre, la inquietud de un animal, su comportamiento y sobre todo el desarrollo que va teniendo conforme avanza su edad".