Permiten Centros de Conservación de la Fauna Silvestre de la Ciudad de México que gran cantidad de sus habitantes lleguen a etapa geriátrica

Publicado el 17 Febrero 2024
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Este 2024, Fortunata, la jirafa más longeva que ha sido madre, abuela y que habita en el Centro de Conservación de la Fauna Silvestre de Chapultepec, celebrará sus 34 años de edad, al igual que la panda gigante, Xin Xin, quien cumplirá la misma edad

En vida silvestre es muy difícil sortear todas las amenazas que enfrentan los animales silvestres, por lo que no es tan común encontrar ejemplares en etapa geriátrica, ya que a medida que los individuos envejecen, es posible que encuentren dificultades para competir por recursos, reproducirse o evadir a los depredadores, asimismo las enfermedades en el medio silvestre difícilmente pueden ser atendidas

La Secretaría del Medio Ambiente (Sedema) de la Ciudad de México informa que, en poco más de cinco años, se ha fortalecido la transformación de los zoológicos como centros de investigación, educación y conservación de la vida silvestre, donde la labor de especialistas en fauna silvestre ha hecho posible que muchos de los habitantes de Chapultepec, San Juan de Aragón y Los Coyotes se encuentren en edad geriátrica y hayan superado la expectativa de vida de su especie.

Estos ejemplares de edad avanzada se encuentran de manera permanente en observación y, cuando así lo requieren, reciben tratamientos para atender ciertos padecimientos inherentes a la senectud, además de recibir una dieta especial para su edad y condición, bajo la supervisión de cuidadores, médicos veterinarios y biólogos que se encargan de atender todas sus necesidades. Gracias a estos cuidados, en los Centros de Conservación de la Fauna Silvestre de la Ciudad de México habitan ejemplares silvestres bajo cuidado profesional que han sobrepasado su expectativa de vida como panda gigante, jirafa, osos pardos, leones, tigre de bengala, lince y búho, por destacar algunos.

Al igual que el ser humano, de manera natural, muchos ejemplares desarrollan padecimientos propios de su edad avanzada como problemas articulares, oftálmicos, dentales, entre otros. Éstas son algunas de las condiciones que las y los médicos veterinarios de los Centros de Conservación de la Fauna Silvestre diagnostican y, en su caso, desarrollan un plan de tratamiento para salvaguardar el estado de bienestar de los ejemplares de mayor edad que habitan en estos espacios.

Entre los cuidados que recibe este grupo pacientes de edad avanzada, están el suministrar dietas balanceadas, formuladas de acuerdo con sus necesidades y condiciones de salud, suplementos alimenticios, adecuaciones en sus recintos, vigilancia médico-veterinaria y atención a diversos padecimientos cuando así lo requieren.

Este 2024, Fortunata, la jirafa más longeva que ha sido madre, abuela y que habita en el Centro de Conservación de la Fauna Silvestre de Chapultepec, celebrará sus 34 años de edad, al igual que la panda gigante, Xin Xin, quien cumplirá la misma edad.

Cabe recordar que el panda gigante ha sido un símbolo de la conservación de la vida silvestre al ser considerada una especie carismática y una de las más conocidas en el mundo, además de representar también la amistad entre la República Popular China y México, durante los últimos 48 años desde la llegada a México de los abuelos de Xin Xin, Pe-Pe y Ying-Ying, el 10 de septiembre de 1975.

Xin Xin, la panda gigante que nació el 1 de julio de 1990, día con día disfruta de todas las atenciones necesarias para mantener su salud y bienestar, como actividades de enriquecimiento ambiental, que incluye la ambientación de su recinto con rocas, árboles, tarimas y áreas en dónde trepar, así como una hamaca que disfruta durante largos periodos del día.

También cuenta con un área de resguardo para su descanso conocida como “casa de noche” en donde reposa por la tarde y noche o cuando la temperatura del día se incrementa; de igual manera se le proporciona una sana alimentación y cuidados del personal médico veterinario y de los “panderos”, como se les conoce de cariño a sus cuidadores, por el amor y dedicación que ponen todos los días en la atención de este ejemplar.

Cabe destacar que en vida silvestre es muy difícil sortear todas las amenazas que enfrentan los animales silvestres, por lo que no es tan común encontrar ejemplares en etapa geriátrica, ya que a medida que los individuos envejecen, es posible que encuentren dificultades para competir por recursos, reproducirse o evadir a los depredadores, asimismo las enfermedades en el medio silvestre difícilmente pueden ser atendidas, e incluso los jovencitos o pequeños todavía no saben defenderse de los depredadores del medio y fácilmente son presas. Afortunadamente, los ejemplares que se encuentran en los centros de conservación cuentan con los cuidados que requieren, la nutrición adecuada, resguardo y en general la capacidad instalada que, en muchas ocasiones, les permite que vivan muchos años más que en vida silvestre.

Una buena nutrición se refleja también en el incremento de la longevidad de muchos de los animales silvestres bajo cuidado profesional y en conjunto con cuidados especializados en los centros de conservación se ha logrado prolongar la expectativa de vida de muchas especies, como es el caso de Congo y July en Centro de Conservación de Fauna Silvestre San Juan de Aragón.

Congo, el chimpancé de 51 años de edad, es el más longevo del Centro de Conservación de la Fauna Silvestre de San Juan de Aragón, donde le preparan un “chimpanqué” a base de avena, vitaminas, minerales, jugo y otros ingredientes que permiten hacer el producto altamente digerible, asimilable y adecuado para su edad; un “chimpanqué” que comparte con su compañera July, también de edad avanzada.

Los animales silvestres, al igual que el ser humano, tienen gustos y preferencias diferentes, y requieren una alimentación adecuada en cada etapa de su vida y de acuerdo a su especie. Gracias a la atención esmerada y a la alimentación balanceada, que incluye más de 250 ingredientes diferentes para atender los hábitos alimenticios de todas las especies silvestres que habitan bajo cuidado profesional en los tres Centros de Conservación de la Fauna Silvestre de la Ciudad de México, los ejemplares silvestres gerontes han logrado superar su expectativa de vida.