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Ve nacer a séptima cría de Cóndor de California en Chapultepec

Publicado el 04 Agosto 2019
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Everardo Montford Ramírez, especialista en aves silvestres, tiene 29 años trabajando en el Zoológico de Chapultepec, durante los cuales ya ha visto nacer a siete crías de Cóndor de California en este centro de conservación. Hoy, a través de un sistema de monitoreo instalado en el nido de esta especie en peligro de extinción, observa que la segunda cría nacida en este año va emplumando y en aproximadamente un mes saldrá de su nido.

El nacimiento de esta segunda cría ocurrió el pasado 14 de mayo, gracias al programa de reintroducción del Cóndor de California, que busca recuperar esta especie mediante un trabajo conjunto entre los gobiernos de México, Estados Unidos y Canadá.

“Uno le toma mucho cariño a estos ejemplares. Como médico veterinario he estado al pendiente desde que nacen hasta que se van. Los vacuno y estoy al cuidado, es una enorme responsabilidad y nos ha ido muy bien. Dios nos ayuda y la vida también”, manifiesta el experto en aves en el Zoológico Chapultepec.

Asegura que el Cóndor de California es de las aves más grandes del mundo. La envergadura que presentan, la distancia entre punta y punta de sus alas supera los tres metros y son animales que viven mucho tiempo. La esperanza de vida de esta especie en cautiverio es superior a los 70 años.

“En los nidos que tenemos aquí, en los albergues, hay una cámara con la que monitoreamos a los ejemplares. Es una cámara donde estamos registrando a diario el comportamiento. Logramos ver las cópulas entre ellos y de ahí, con la experiencia que tenemos, sabemos qué día aproximadamente va a nacer", comenta.

En vida libre los polluelos a veces se caen del nido, a muchos metros de altura y mueren en los primeros vuelos. Además enfrentan otros peligros: hay linces y pumas, pueden chocar con cables de alta tensión; a veces los papás les dan plásticos, vidrios y basura a sus crías, en otros casos encuentran cadáveres con balines de escopeta y cuando lo ingieren los cóndores adultos, se intoxican o podrían proporcionarle carne con plomo a sus crías.

Montford Ramírez comparte que la cría de Cóndor de California pesa alrededor de 260 gramos y al crecer superan los ocho kilos.

"Es un orgullo tener otra cría cuando he visto a cinco en años anteriores y dos en este 2019. Me ha tocado la enorme fortuna de verlos crecer e irlos a dejar a su preliberación en la Sierra de San Pedro Mártir, en Ensenada Baja California", agrega.

En el país sólo hay dos parejas reproductivas de Cóndor de California en cautiverio y habitan en el Zoológico de Chapultepec, el resto se encuentra en la Sierra de San Pedro Mártir, en Baja California, donde se está recuperando la población de esta especie en vida silvestre.

Desde el aviario de Chapultepec, donde se ve salir del nido a la mamá del polluelo Cóndor de California, el experto en aves manifiesta que estar a cargo de estos ejemplares es un trabajo arduo, bonito y sumamente comprometedor.

Detalla que la Dirección General de Zoológicos y Conservación de la Fauna Silvestre, a la cual pertenece, determinó que lo mejor era que los padres se encargaran de sus crías para no perder el instinto paternal ni maternal.

"A partir de la cuarta cría que hemos tenido en el Zoológico de Chapultepec los padres se han hecho cargo de ellos, en alimentación y cuidado general de la cría. ¿Qué hacemos nosotros? Observarlos a diario, cuidar mucho su alimento, subir los niveles de calcio, fósforo, magnesio en el alimento. Estos animalitos (madre y padre) alimentan, directamente, con el pico a su cría y le introducen los minerales y vitaminas que nosotros podemos darles en el alimento, logrando con esto unos animales muy bonitos y sanos", precisó el médico veterinario.

Indica que en septiembre próximo se hará el primer examen clínico al bebé Condor de California: "Vamos a tomar a todos, hacerles el examen clínico a todos juntos y también se aprovecha para vacunarlos. No podemos ir por los padres y luego por la cría, tenemos que tomarlos a todos en el mismo día porque sería doble estrés para el ejemplar".

En estas evaluaciones médicas se checa peso, temperatura, frecuencia cardiaca y respiratoria, así como la condición corporal de los animales.

Aunque la cría aún no sale del nido, Everardo Montford invita a las niñas y a los niños a visitar los zoológicos de la ciudad para que sepan la importancia que representa cada uno de estos nacimientos para la conservación de las especies, sobre todo las que están en peligro de extinción.